Para afilar cuchillos caseros podemos recurrir a un truco que usaban nuestras abuelas. En tan solo 5 minutos nunca había tenido una i tan nítida.

No hace falta cambiar los cuchillos ni gastar cantidades exageradas, si tus cuchillos de cocina han perdido su “filo” los remedios del pasado vienen al rescate. Descubramos cuál es el truco de la abuela, para afilar cuchillos en la cocina sin gastar nada.

Cómo afilar cuchillos en 5 minutos

Para la preparación de alimentos frescos para una dieta sana, sabrosa y dietética, para llevar a la mesa de toda la familia, es necesario contar con excelentes utensilios capaces de facilitar nuestro trabajo.

En todas las cocinas solemos contar con diversos equipos en nuestras recetas desde el pelador de patatas, hasta los cuchillos más adecuados para cortar carne, filetear o incluso para deshuesar en tabla de cortar.

Para cada propósito se puede utilizar el cuchillo adecuado que facilita nuestras preparaciones. Desafortunadamente en su uso, con el tiempo, casi todas estas herramientas tienden a perder potencia en el corte y por lo tanto se vuelven desafiladas. Además, después de muchas pasadas en el lavavajillas (a evitar, porque deben lavarse a mano) o incluso justo después de usarlos, los utensilios comienzan a volverse opacos y pierden su capacidad de corte.

También tenemos en cuenta su coste a la hora de utilizarlos porque un buen cuchillo de acero inoxidable se puede conseguir por 30 euros y pueden  llegar a costar 100 euros.

Cuchillo para filetear parte del salmón.

Si quieres estar seguro de su capacidad, una prueba a prueba de bombas es cortar un tomate con piel.

Si el cuchillo transforma este simple gesto en una papilla deshilachada, significa que ha llegado el momento de cuidar las hojas de acero, cuya capacidad de afilado ya no es efectiva.

Comencemos por brindarle el consejo que le permitirá remediar todo esto y en poco tiempo.

Afilar un cuchillo con el método de la abuela

Para afilar el cuchillo es imprescindible un material suficientemente abrasivo, aunque no demasiado. Algo así como piedra por ejemplo, y si miramos bien en el lavavajillas, como si nada encontramos algo que nos conviene: la parte inferior de una taza de café lavada el día anterior.

Taza blanca al revés

Fíjate solo en el círculo de porcelana donde no hay pintura, es parte del vaso abrasivo, pero no en exceso. Esto es lo que necesitas para afilar con una relación calidad-precio verdaderamente imbatible.

Para afilarlo en unos segundos, basta con colocar la hoja del cuchillo en el fondo de la copa, pero un plato invertido, para colocarlo sobre la superficie de trabajo, también está perfectamente bien.

En este punto bastará contar entre 5 y 6 pasadas del cuchillo, de su hoja sobre el filo granulado, de un lado y luego del otro. Al final obtendremos la hoja de un auténtico cuchillo japonés, muy afilada.